
Hablar de la televisión es un tema que nos apasiona casi a todos, que si la última telenovela pegó o no pegó, que si la protagonista está gorda o flaca, que si Laura o Jota Mario son lo máximo o un desastre, que si RCN es mejor o peor que Caracol, en fin, la pantalla chica nos ofrece una gran cantidad de temas para debatir y discutir en cualquier reunión social, en la U, en en trabajo, o en la sala de la casa. El problema es que la mayoría de los televidentes centran su atención en los temas más triviales, y no es que tenga nada en contra de la frivolidad, la verdad me encanta, pero también es primordial estar informado de todo lo que sucede en el país, y expresar nuestras opiniones al respecto. Hoy Colombia vive una de las crisis institucionales más graves de su historia, y todos los días suceden acontecimientos de gran trascendencia. Las declaraciones de Salvatore Mancuso, los congresistas enviados a la cárcel, alcaldes y funcionarios públicos implicados en la parapolítica, relaciones de los gremios económicos en la llamada para-economía, tires y aflojes para lograr el acuerdo humanitario para la liberación de los secuestrados entre las FARC y el Gobierno, acercamientos entre la casa de Nariño y el ELN, tensiones diplomáticas con Venezuela, y como si no fuera suficiente, la revaluación del peso frente al dólar. Es una obligación de cada Colombiano informarse, no solo con los noticieros y los programas de opinión de los canales privados, sino también con los informativos del canal UNO (CMI y Noticias UNO) que son más independientes. A través del internet podemos leer gratis El tiempo, Cambio, Semana y muy buenos blogs de opinión politica. Recuerden mis pequeños: "Un país que no conoce su historia está condenado a repetirla".







